Los peligros del amianto y cómo protegerse
El amianto, también conocido como asbesto, es un mineral fibroso. Se utilizó en diferentes industrias por su capacidad aislante y su resistencia al calor.
También se incorporó a algunos materiales de construcción, como el fibrocemento. Sin embargo, la exposición a sus fibras puede tener consecuencias graves para la salud.
En este artículo analizaremos los peligros asociados al amianto. Además, explicaremos qué medidas deben adoptarse para evitar la exposición.
¿Qué es el amianto y dónde se encuentra?
El amianto está formado por fibras microscópicas. Estas partículas pueden liberarse al aire cuando los materiales se rompen, cortan o deterioran.
Durante décadas, el amianto se utilizó ampliamente en la construcción y la industria naval. Asimismo, estuvo presente en la fabricación de automóviles y otros sectores.
Aunque su uso está prohibido, todavía puede encontrarse en edificios antiguos. También está presente en algunos productos fabricados antes de su prohibición.
Por este motivo, es importante comprobar si existe amianto antes de reformar o demoler un edificio antiguo.
Riesgos del amianto para la salud
La exposición al amianto puede provocar enfermedades graves. Entre ellas se encuentra el mesotelioma, un cáncer que afecta principalmente al revestimiento de los pulmones.
Además, el amianto está relacionado con el cáncer de pulmón y la asbestosis. Esta última es una enfermedad respiratoria causada por la inhalación de sus fibras.
Estas enfermedades pueden tardar décadas en manifestarse. Por tanto, sus síntomas pueden aparecer mucho tiempo después de la exposición inicial.
Cómo protegerse de los peligros del amianto
La mejor forma de protegerse es evitar cualquier contacto con este material. Por ello, el amianto no debe cortarse, perforarse, romperse ni manipularse sin autorización.
Si sospechas que un edificio contiene amianto, debes solicitar una evaluación profesional. Asimismo, antes de iniciar una reforma, conviene seguir estas recomendaciones:
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Comprueba si existe amianto: solicita un estudio profesional para identificar los materiales sospechosos.
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No manipules el material: evita tocarlo, romperlo o intentar retirarlo por tus propios medios. Estas acciones pueden liberar fibras peligrosas al aire.
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Contrata a una empresa autorizada: la retirada debe realizarla personal especializado y con los equipos de protección adecuados.
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Evita la dispersión de fibras: los profesionales deben aplicar procedimientos específicos para impedir la formación y propagación de polvo.
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Garantiza la correcta gestión de los residuos: los materiales retirados deben transportarse y tratarse según la normativa vigente.
Retirada profesional del amianto
Las empresas que retiran amianto deben estar inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA).
En Boquet disponemos de esta acreditación. Además, contamos con un equipo especializado para realizar los trabajos de forma segura.
También utilizamos una unidad móvil adaptada a las necesidades del personal. Esta instalación incluye una ducha de descontaminación para eliminar posibles restos de amianto.
De este modo, reducimos el riesgo de dispersar las fibras fuera de la zona de trabajo. Asimismo, gestionamos el transporte y tratamiento de los residuos según los procedimientos establecidos.
La prevención es fundamental
La exposición al amianto puede tener consecuencias muy graves para la salud. Sin embargo, una actuación profesional permite reducir los riesgos.
Por tanto, es fundamental identificar el material antes de iniciar cualquier obra. Además, su manipulación y retirada deben quedar siempre en manos de empresas autorizadas.
En definitiva, conocer los peligros del amianto ayuda a prevenir exposiciones innecesarias. Asimismo, aplicar procedimientos seguros permite proteger a los trabajadores, a los ocupantes del edificio y al entorno.






