¿Qué es el autoconsumo compartido?
El autonsumo compartido, también llamado autoconsumo colectivo, permite que varios consumidores utilicen la energía generada por una misma instalación renovable.
Por ejemplo, una comunidad de vecinos puede instalar placas solares en la cubierta del edificio. Después, la energía producida se reparte entre las viviendas participantes.
Sin embargo, este modelo no está limitado a los edificios residenciales. También pueden utilizarlo empresas, polígonos industriales, administraciones públicas y comunidades energéticas.
Por tanto, el autoconsumo compartido facilita el acceso a la energía renovable. Además, permite reducir el consumo procedente de la red eléctrica y ahorrar en la factura.
¿Cómo funciona el autoconsumo compartido?
En primer lugar, la instalación genera electricidad mediante placas solares u otra fuente renovable. A continuación, la energía producida se distribuye entre los participantes mediante unos coeficientes de reparto.
Estos coeficientes indican qué porcentaje de la producción corresponde a cada consumidor. Además, deben quedar recogidos en un acuerdo firmado por todos los participantes.
Posteriormente, la empresa distribuidora aplica estos porcentajes a la producción registrada. De esta manera, asigna a cada usuario la parte de energía que le corresponde.
Cada participante mantiene su propio contador y su contrato de electricidad. Por tanto, no es necesario instalar una red eléctrica privada entre todas las viviendas o empresas.
Si la energía asignada no cubre el consumo, la diferencia se obtiene de la red. En cambio, si se genera más energía de la necesaria, puede producirse un excedente.
¿Qué ocurre con la energía excedente?
La energía sobrante no se guarda automáticamente para utilizarla más adelante. Si la instalación dispone de baterías, una parte puede almacenarse. De lo contrario, el excedente puede verterse a la red.
En determinadas modalidades, la comercializadora compensa económicamente esa energía en la factura. Sin embargo, esta compensación está sujeta a las condiciones del contrato y a la normativa vigente.
Asimismo, el valor compensado no suele entregarse como un crédito energético. Se aplica como un descuento económico sobre el coste de la energía consumida de la red.
Tipos de autoconsumo compartido
La normativa distingue dos modalidades principales de autoconsumo colectivo:
Autoconsumo compartido con excedentes
En esta modalidad, la energía que no consumen los participantes puede inyectarse en la red eléctrica.
Además, la instalación puede acogerse a compensación simplificada cuando cumpla los requisitos establecidos. En ese caso, el valor del excedente se descuenta de la factura eléctrica.
También existe la posibilidad de vender la energía sobrante. Sin embargo, esta opción requiere cumplir las obligaciones correspondientes como productor.
Autoconsumo compartido sin excedentes
En este caso, la instalación incorpora un sistema antivertido. Este mecanismo impide que la energía sobrante llegue a la red eléctrica.
Por tanto, la producción se destina únicamente al consumo de los participantes. Si existe un excedente que no puede aprovecharse, el sistema limita la generación.
Esta modalidad puede ser adecuada cuando el consumo coincide con las horas de producción solar. Además, puede complementarse con baterías para aprovechar mejor la energía generada.
Requisitos para participar en un autoconsumo compartido
Para formar parte de una instalación colectiva, deben cumplirse varios requisitos técnicos y administrativos.
En primer lugar, los consumidores deben estar asociados a la misma instalación de generación. Además, deben cumplir los criterios de conexión o proximidad establecidos por la normativa.
También es necesario elaborar un acuerdo de reparto. En este documento se indica el porcentaje de energía que corresponde a cada participante.
Por otro lado, la instalación debe disponer de los equipos de medida necesarios. También tendrá que legalizarse y cumplir las condiciones técnicas de seguridad.
Los requisitos pueden variar según la potencia, la modalidad y el tipo de conexión. Por ello, es recomendable estudiar cada proyecto de forma individual.
Puedes consultar las condiciones en el Real Decreto 244/2019 y en la Guía de autoconsumo colectivo del IDAE.
¿Quién puede beneficiarse?
El autoconsumo compartido ofrece oportunidades para diferentes tipos de consumidores. Entre ellos se encuentran:
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Comunidades de propietarios.
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Viviendas próximas entre sí.
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Empresas y polígonos industriales.
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Comercios y oficinas.
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Administraciones e instituciones públicas.
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Comunidades energéticas.
Además del ahorro económico, este sistema permite aprovechar cubiertas y espacios comunes. Asimismo, reduce la dependencia de la red y fomenta el uso de energías renovables.
Da el paso hacia el autoconsumo compartido
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